
Consternado, viso y reviso el documento que tengo en mis manos, más lleno de estrellas que un cuartel militar. Efectivamente, se trata de mi último análisis de sangre.
En general, no tengo problemas de salud. Me encuentro bien, como con apetito y duermo sin dificultad. En consecuencia, ninguna señal de alerta. Sin embargo, ese papel parece decir lo contrario, y el médico lo corroboró con vehemencia.
Quede claro, de entrada, que juzgo irrespestuosa esa injustificable invasión de la intimidad, que llega al punto de fiscalizar lo que corre por las propias venas de uno. Pero al margen de este reproche inicial, tengo la sensación de que somos víctimas de algún tipo de engaño.
Mi abuelo, como tantos otros sin duda, solía desayunar con contundencia. De mantel, plato y cubiertos. Hoy unos choricitos, mañana una butifarra amb seques, una sopita de entrante si el clima refrescaba, y flan de medio litro para acabar. Seguidamente, desplazamiento al bar de la esquina para culminar con café, copa y puro.
Luego, momento para el ejercicio físico: paseíto hasta el quiosco a comprar prensa, y a leerla en el banco de la plaza. Básicamente a hacer tiempo para la comida. Ahorro detalles sobre ésta, así como sobre merienda y cena: el descrito desayuno puede servir de referencia.
Mi abuelo jamás tuvo colesterol ni triglicéridos. Bueno, debía tenerlos. Pero jamás le causaron problema alguno. La gente no moría de eso. Moría, en todo caso, de “un mal feo”.
Otro aspecto que me indigna sobremanera es el de las estadísticas. Pura manipulación. No me sirve que digan, un suponer, que el 20 % de muertes por infarto son a causa del tabaco. La estadística correcta es: ¿de todos los fumadores, que porcentaje muere por infarto?.
Así que armado con estos y otros argumentos, voy al médico y se los espeto en la cara. Espero su réplica, pero es tan clara y contundente que no hallo respuesta a la misma:
“El colesterol, triglicéridos y demás hierbas no existen. Los hemos inventado la clase médica especialmente para tarados como tu, a los que hay que asustar de algún modo antes de que se les llague el estómago o les explote el hígado”
Gracias, Doctor.
Todo cierto. Yo, como cuando puedo, normalmente mal, mucho huevo, y a deshoras, fumo y bebo cuando quiero y estoy como una rosa
Siempre que voy al doctor me dice “Sra Duquesa usted cada vez mas joven y guapa” jorl, jhorl
En serio,… el doctor me dice ” se nota que es usted una gran deportista” ¿yooooo? como no sean los deportes nocturnos o correr tras los niños.
Bueno y ya cuando le soplo por el aparato, se me pone de un contento con mi capacidad jorl, jorl
ay no se…creo que petaré un día de estos o por la nicotina, o por el alcohol…la culpa la tienen “ellos”…cada vez que me hacen un análisis sale de coña ( y yo siempre pienso…ahora me dicen que tengo el fetge fet paté)
Me alegra leer que estais sanas como dos flores….
Per molts anys¡
En el fondo es lo que dicen, lo mejor es tener una mala salud de hierro¡¡
[...] Fotos|Foro univision, desinfopiniones.wordpress [...]